Florian Zeller

Florian Zeller, escritor y académico de la lengua, es uno de los dramaturgos franceses vivos más representados en el mundo y está considerado “el autor teatral más fascinante de hoy”, según The Guardian. Nacido en París en junio de 1979, se dio a conocer con una novela, La Fascination du Pire (finalista del Goncourt 2004). Es además director de cine, guionista y libretista de ópera. Esta “trilogía involuntaria” –en su propia definición–ha sido vista en más de 45 países y continúa escenificándose. Actores de primera talla internacional como Anthony Hopkins, Hugh Jackman, Laura Dern, Daniel AuteuilIsabelle Huppert o Laetitia Casta han encarnado a sus personajes. La adaptación cinematográfica de El padre, recibió dos Oscar y dos Bafta, y fue Premio del Público en San Sebastián y Goya a la Mejor Película Europea.

Un sinfín de galardones jalonan su carrera teatral, entre los que destacan el Grand Prix de Théâtre de l’Académie Française 2024 por el conjunto de su obra teatral, el Premio Molière a la Mejor Obra Teatral 2014 por El Padre o el Laurence Olivier a la Mejor Comedia del Año 2017 por La Verdad. Zeller ha sido nombrado en Francia Caballero de las Artes y las Letras en 2010 y de la Legión de Honor en 2022. El pasado mes de noviembre fue elegido miembro de la Academia Francesa, siendo el más joven literato que en la actualidad ocupa un asiento en la noble institución de la lengua.

Libros

El Teatro de Florian Zeller.

Florian Zeller

Traducción de Coto Adánez

Florian Zeller, uno de los dramaturgos franceses vivos más representados en el mundo, llega al cenit de su carrera con estas tres piezas que a su juicio constituyen una “trilogía involuntaria”: El hijo, La madre y El padre.

En El hijo, el autor abre una crítica feroz en torno  a la paternidad/maternidad contemporánea centrada en una pregunta: ¿qué nos ha pasado para llegar a anteponer al cuidado de un hijo adolescente nuestro estado de ánimo personal? Un asunto de dolorosa actualidad: los adolescentes solos ante sus convulsas crisis de iniciación, vulnerables y víctimas en definitiva de las frágiles emociones de sus progenitores. El instante en que un hijo te dice: “Tengo la sensación de que me voy a volver loco”. Según ha expresado en entrevista, Zeller quiere insistir en lo esencial que es afrontar y hablar abiertamente de la depresión y la tendencia suicida en la adolescencia.

En La madre aborda Zeller lo que siente una mujer cuando deja de ser el sustento emocional y funcional de su familia. El personaje, emocionalmente dependiente de su hijo, nos coloca frente al sentimiento de soledad no deseada, el vacío y finalmente, la demencia, y nos obliga a plantearnos una cuestión nada banal: ¿el amor de una madre ha de tener un límite? ¿Cuándo el amor se convierte en apego?

El padre nos sumerge en la mente de un hombre de avanzada edad que inicia y se niega a asumir su deterioro cognitivo, su pérdida ya evidente de la memoria y de las coordenadas de  espacio y tiempo, y la complejidad creciente de su dependencia del entorno, que no admite a la vez que acusa el vértigo de su desorientación (¿Estoy en mi casa? No, esta no es mi casa. ¿Has visto mi reloj?)